Encuestas de satisfacción para clínicas dentales

La odontología tiene dos cosas que ninguna otra consulta: el paciente llega con miedo antes de que nadie le toque, y se le pide que apruebe un gasto de cientos o miles de euros por algo que no ve ni entiende del todo. Todo lo que decide si acepta el tratamiento, si vuelve y si te recomienda ocurre en ese cruce entre el miedo y el dinero, no en la calidad clínica, que él no puede juzgar.

Crear cuenta gratis Sin tarjeta · 14 días de prueba de cualquier plan

Qué preguntar en clínicas dentales

Estas son las preguntas que de verdad distinguen a un cliente que vuelve de uno que no:

  1. ¿Te sentiste cómodo durante el tratamiento? Caras, de 1 a 5 Así es como se pregunta por el dolor. «¿Te dolió?» obliga al paciente a justificar su umbral y a ti te hace parecer que te disculpas por adelantado; la comodidad se responde sin pensar.
  2. ¿Te dimos el presupuesto por escrito antes de empezar? Sí / No Sí o no, sin matices. Es la pregunta que evita casi todos los conflictos de este sector, y la que separa una clínica seria de la que el paciente teme.
  3. ¿Entendiste qué tratamiento necesitabas y por qué? Escala de 1 a 5 La que decide si acepta el plan o dice que se lo piensa. Un paciente que no entiende el diagnóstico no compara precios: se va sin más.
  4. ¿Cómo fue el trato del equipo? Caras, de 1 a 5 Recepción, auxiliares y odontólogo. En una clínica dental el paciente pasa más tiempo con el resto del equipo que con quien le trata, y ahí es donde se le baja el miedo.
  5. ¿Te atendimos a la hora de tu cita? Sí / No Objetiva, y más importante que en otras consultas: esperar sentado en una sala dental con una intervención por delante alarga la espera en la cabeza del paciente.
  6. ¿Recomendarías la clínica? NPS, de 0 a 10 La del NPS, de 0 a 10. En odontología el paciente elige buscando en Google y preguntando a un conocido, así que esta nota es literalmente tu captación del año que viene.

Puedes usarlas tal cual: la encuesta prediseñada de clínicas dentales ya viene con ellas, y las cambias en dos clics si tu negocio funciona distinto.

Cuándo enviarla

El mismo día por la tarde, cuando ya ha pasado el efecto de la anestesia y el recuerdo sigue fresco. En tratamientos largos, al terminar cada fase y no solo al final.

Por dónde
Email, que lo tienes en la ficha desde la primera visita. El QR en recepción funciona mal aquí: el paciente sale con la boca dormida y con ganas de irse, no de contestar nada.
Cuándo
Unas horas después, el mismo día. Al día siguiente el paciente ya valora cómo se encuentra en vez de cómo le atendiste, y las molestias posteriores tiñen todo lo demás.
Cada cuánto
Una por tratamiento, no por sesión. En una ortodoncia de dieciocho meses, al colocar, a mitad y al retirar: tres encuestas en dos años, no veinte.

Los errores que se repiten en el sector

Qué hacer con las respuestas

La explicación del tratamiento es la pregunta que mueve la aceptación de presupuestos. Si baja, el problema no está en tus precios: está en la primera visita.

En el panel ves la nota media, el NPS y todos los comentarios. Y si alguien puntúa por debajo del umbral que fijes, te llega un correo con su respuesta para poder llamarle el mismo día, antes de que la queja acabe en Google.

Qué significa cada resultado

Una nota baja no dice dónde está el problema. Estas son las lecturas que más se repiten:

La comodidad baja en un tipo de tratamiento concreto

Endodoncias, extracciones, limpiezas profundas. Casi nunca es la técnica: es anestesia justa o prisa por terminar dentro del hueco de agenda.

Qué tocar: Mira si se concentra en un tratamiento y en qué franja horaria. Alargar diez minutos ese hueco suele arreglar la nota sin cambiar nada más.

El presupuesto por escrito sale bajo

Se está explicando de palabra en el sillón y dando por hecho que el paciente lo ha entendido. Es el origen de casi todas las reclamaciones del sector.

Qué tocar: Presupuesto en papel o por email antes de empezar, siempre, incluso en tratamientos pequeños. Además de evitar conflictos, sube la aceptación de planes.

La explicación baja y los presupuestos no se aceptan

No es un problema de precio, es de primera visita. El paciente que no entiende qué le pasa no negocia: se va a pedir otra opinión.

Qué tocar: Apoyo visual en la explicación y pedirle que resuma con sus palabras qué se le va a hacer. Es lo que más mueve la aceptación de tratamientos.

Pacientes que no vuelven después de la primera visita

Es la fuga más cara de una clínica dental, porque ya has invertido la hora de diagnóstico y no has facturado nada.

Qué tocar: Manda la encuesta también a quien no siguió adelante. Es incómodo y es la información más rentable que vas a recoger.

La puntualidad baja en las horas de más urgencias

Las urgencias se meten entre citas programadas y el retraso lo paga quien vino con hora. No es mala organización: es una agenda sin colchón.

Qué tocar: Reserva un hueco diario para urgencias en vez de encajarlas donde quepan. La nota de puntualidad sube sin rechazar a nadie.

Cómo se pone en marcha

  1. Eliges la encuesta prediseñada de clínicas dentales y le cambias lo que quieras.
  2. La repartes con un enlace, un código QR o invitaciones por email, una para cada cliente.
  3. Miras los resultados según van llegando, y actúas sobre lo que sale bajo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo preguntar por el tratamiento o por el diagnóstico?

Mejor no. Los datos de salud tienen protección reforzada y complican tus obligaciones sin darte nada a cambio: el paciente no puede valorar lo clínico. Pregunta por la experiencia, que es lo que sí ha vivido y lo que sí puedes mejorar.

¿Cómo pregunto por el dolor sin que suene mal?

Preguntando por la comodidad, no por el dolor. Es la misma información y no obliga al paciente a decir que aguantó poco, que es lo que casi nadie quiere reconocer.

¿Cuándo pregunto en una ortodoncia o un implante?

Al cerrar cada fase, no al final. En tratamientos de meses, la encuesta del final llega cuando el problema ya te ha costado un paciente o una reseña.

¿Sirve para conseguir reseñas en Google?

Sí, y en odontología pesan más que en casi cualquier sector, porque el paciente elige clínica buscando. A quien te puntúa alto se le propone dejar reseña; a quien no, se le escucha en privado antes de que la escriba.

¿Y a los pacientes que no aceptaron el presupuesto?

Son los que más te enseñan. Con una encuesta corta de dos preguntas ya sabes si se fue por precio o porque no entendió el plan, que son dos problemas muy distintos.

¿Es anónima?

Como quieras. Con enlace público es anónima; con invitación por email sabes quién ha contestado, que es lo que te permite llamar al paciente que se fue incómodo antes de que decida no volver.

Empieza a preguntar esta semana

Plan gratis para siempre, sin tarjeta. Y si necesitas enviar por email, desde 6 € al mes.

Crear cuenta gratis Ver precios

Otros sectores

Ver los 20 sectores